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La historia de Sonya Zholobova, la pianista ucraniana que pone la banda sonora al Museo Nacional del Prado

A partir de ahora, Sonya Zholobova le pondrá banda sonora durante un año al Museo Nacional del Prado. Quién se lo iba a decir hace dos años, cuando la invasión rusa de Ucrania frenó en seco su vida: «Tenía una vida muy feliz. Hasta los 17 años estaba muy contenta, practicando con el piano. Ganaba concursos y tocaba en conciertos». Una historia de la que informan Ruth Méndez y Pedro Pablo Almela.

Era mucho más que una promesa y, de repente, se vio como tantos, huyendo de las bombas: «Estaba muy asustada». Gracias a su talento, un profesor logró traerla becada a España. En nuestro país ahora estudia, lejos de sus padres y de su país en ruinas. Tocar es el refugio de esta joven de 18 años.

El otro sueño de Sonya Zholobova: traer de Ucrania a España el piano de cola que le regalaron sus padres

El poder de la música lo comprobamos en Ucrania, donde muchos valientes empuñan su instrumento en mitad del horror. Y allí resiste, abandonado, el piano de cola que a Sonya le compraron sus padres («tuvieron que tomar créditos para comprarme el piano, pude tocarlo un año y ya empezó la guerra»). Traerlo sería su sueño. Por ahora ya ha cumplido uno, el ser la pianista oficial del Museo Nacional del Prado durante un año.